Room in Rome
Director: Julio Medem
Guión: Julio Medem
Cast: Elena Anaya, Natasha YarovenKo.
País: España
Año: 2010
Duración: 109 min
Música: Jocelyn Pook
Esta es otra obra maestra del aclamado director Julio Medem. En esta ocasión nos presenta una historia sencilla y sin muchas vueltas, dos mujeres jóvenes se conocen una noche en Italia y después de unos pocos tragos terminarán en un cuarto en Roma.
Tanto la experiencia de una como la curiosidad de la otra, hará que ambas mujeres pasen una larga noche llena de pasión. Pero como en toda relación humana, se desatan efectos colaterales. Lo que sucede en una noche provocará una marejada de emociones entre una y otra al punto de que unas pocas horas juntas podrán afectar el resto de sus vidas.
La película, a pesar de desarrollarse en un cuarto de hotel, consta de una riqueza cinematográfica abismal, la dirección de arte está perfectamente pensada, tanto que hay escenas donde pierdes la noción del film y contemplas el cuadro como una pintura en frente de la pantalla. El guión a pesar de ser sencillo y de desarrollarse entre solo 2 personas, tiene mucha profundidad e inteligencia emocional, los deseos se cruzan con la realidad y la realidad con los sueños, la esperanza duele y atenta contra el futuro y el ritmo de la vida de los personajes. Es un guión en el que en ocaciones percibes al “Hamlet” de Shakespeare, ser o no ser, arriesgarse o no arriesgarse, esa es la cuestión.
La música está presente pero no resalta, es difícil competir con la voz de Elena Anaya y con el sensual acento de Natasha Yarovenko, escucharlas hablar es la melodía perfecta que necesita el film.
Julio medem lo hizo otra vez, presenta nuevamente el sexo como arte. Logra que una historia sencilla se convierta en una montaña rusa de sensaciones. ROOM IN ROME es una oda a la belleza.
Trailer:
http://youtu.be/bELwQ4iUEXo
Sinopsis:
En un hotel del centro de Roma se conocen una rusa y una española. Al día siguiente Alba volverá a España y Natasha, a Rusia. En la habitación del hotel se respira una atmósfera cargada de erotismo y sensualidad. Entre ellas nace un sentimiento nuevo que ambas aceptan.
Por Oswaldo Suels







