La bestia de seis brazos y tres cabezas
Así comenzaba aquella batalla épica en un terreno harto conocido, las sábanas eran sudadas sabanas, y más de tres cuerpos si acribillaban empuñando gemidos en huecos conocidos…
Cabeza 1 y 2
Es muy duro para un hombre tener que vivir negando sus verdaderas intenciones, sus verdaderos y abrumadores pensamientos.
Ya quisiéramos nosotros andar como en tiempos greco-romanos, en toga aireándonos las bolas y cogiéndonos a todo lo que camine mientras bebemos vinos que se escurren de las tetas de nuestras sirvientas desnudas. Los tiempos cambian.
Llegamos a un triste punto en el que seguimos siendo esos verracos salvajes elementales, pero con el deseo enjaulado. Convenciéndonos y convenciéndolas que somos unos tipos decentes, chicos de bien.
Pero si nos permiten un momento de sinceridad absoluta, solo un momento, claro que les diremos que queremos relaciones bonitas, y claro que tenemos bonitos sentimientos, todo esto es verdad, pero no deja de ser verdad que nos abruma el deseo de un trio, un cuarteto o hasta un quinteto (hasta donde nos alcance el ego) donde lo único más filoso que nuestro (mi) pene, sean varios pezones femeninos excitadamente erectos por la sola presencia del recién mencionado.
Fantasías, solo fantasías que alimentan el menú siempre monótono al que acude el hombre común.
¿Más es mejor?
Pero, ¿qué pasa si por suerte o desgracia, un hombre, mortal y promedio, se afronta a la temeraria realidad de un trio? ¿Podrá este personaje complacer a dos (o más) mujeres a la vez? ¿Quedarán todas sedientas de otro encuentro? ¿Se “correrá”, tempranamente, este miembro abrumado ante tanta nalga junta en tan poco tiempo? ¿La pena apenará al pene?
Estas son unas de las tantas interrogantes que no consideramos en el mundo real, quizás porque vivimos inmersos en el mundo de youjizz.com o porntube y vemos el “Menage a trois” como una vaina facilísima y divertida.
A considerar
Todas las partes tienen que estar por completo motivadas y entregadas 100% a la experiencia. Nada más feo que un hombre tratando de complacer a dos mujeres que ni se ven ni se tocan y solo esperan que literalmente “lo partas en dos” para que las dos queden satisfechas. El complicado “mete aquí, toca allá, lame acá, muerda allá, besa aquí, saca allá” puede ser un trabajo agotador y de mucha presión. Y la idea es trabajo en equipo y sobre todo sabroso.
Cuidado con lo que pides
Si tú pides un trio, te pueden dar un trio, pero no necesariamente el 3er elemento será otra mujer… ¿Estás listo para escuchar a tu pareja pidiendo otro lápiz para su cartuchera? Piénsalo lo que es igual no es trampa.
Los celos, la desconfianza y otros demonios. De nada vale planear una fiestica de seis patas que durará unas horas si como resultado vas a tener una eternidad de problemas, reclamos e infernales discusiones en loop. Simplemente no vale la pena.
Hay una posibilidad que tu “performance” en esta película sea breve, y te toque ser un espectador por un largo rato, más allá de que la vista sea totalmente agradable, tienes que saber que puedes afrontarte a ver a tu pareja demostrando más placer que cuando está sola contigo. Cosas que pasan y toca afrontarlo como un samurái.
Lo + importante
Protección… simple, para cada orificio, un condón distinto. Sino no hay juego.
Si ya has considerado todo esto y te parece bien. Pues no tengo nada más que decir. Bienvenido a las escaleras al cielo.








Muchas veces para el hombre es difícil afrontar el hecho de ver que tu pareja exprese mas satisfacción con otro,pero es de pensar..cuando te toque a ti también te vas a divertir. ¿Cierto?