¡Hola enfermera!
Recientemente me sometí a una cirugía con el fin de mejorar mis vías respiratorias; intervinieron en mi cuerpo orificios poco placenteros como la nariz, la boca y la garganta. Según las indicaciones médicas debía guardar dos semanas de reposo, y en total la recuperación tardaría un mes.
Entré animada al quirófano, sin embargo al desaparecer la magia de la anestesia me invadió un dolor intenso aunado a la incomodidad de no poder seguir con mis actividades regulares como hablar y comer. Al darme de alta sentí que me arrastré hasta mi casa donde me aplané durante los siguientes días.
Mi chica, tan considerada y atenta se ofreció para cuidarme desde el primer momento: me ayudaba tragar papillas y cosas horribles, me recordaba mis medicamentos y me acariciaba tiernamente hasta dormir.
La segunda noche en casa nos llamó Morfeo mientras, abrazadas, veíamos una película pero en la madrugada me despertó un escalofrío que generaba su respiración muy cerca de mi oído. Me di la vuelta quedando frente a frente y mis movimientos hicieron que ella también despertara.
Aun no podía hablar, tampoco podía besarla muy apasionadamente, pero hubo una chispa que hizo que ambas nos despojáramos de la ropa y sintiéramos nuestros cuerpos en la medida de lo posible. Yo no podía hacer mucho, por no decir que nada, así que me quedé postrada en la cama mientras sus labios me recorrían el cuerpo; cuando llegó a mi sexo sentí como me mojaba y como mis nervios comenzaban a producir electricidad. Me excitaba, sin embargo no podía gemir, estaba en mute; al alcanzar el primer orgasmo tensé mi cuerpo de pies a cabeza y sentí un punzante dolor en la garganta que me hizo detenerme un segundo, más no parar.
Suavemente se posó sobre mi e introdujo sus dulces dedos en el único orifico que me gusta que jurunguen. Respirar se me hacía casi imposible, mi nariz estaba protegida con tapones, jadeaba con dificultad y creo que hiperventilé, pues con el segundo orgasmo vino un contundente mareo. Ya casi al amanecer me encontraba desnuda, sudada, extasiada, agitada y muy adolorida.
Los días siguientes fueron difíciles y sentí un leve retroceso en mi recuperación. Sin embargo a partir de esa noche, no dejamos de tener sexo todas las siguientes hasta el día de hoy. Tengo 10 días de haberme operado, aún no como sólidos, no puedo salir de casa ni inspirar fácilmente, pero me imagino que el reposo no quita lo caliente.








wao wao
tan acertada como siempre mi Queen! ♥
Oye Queen V, ps ya que tu tienes mas experiencias que yo pues queria saber si alguna vez que te ha pasado si alguien a estado contigo por interes..... me paso y se siente horrible.....
Me gusta tu forma de escribir, contar tus historias y tu forma de ver la vida aunque se que todo no es color de rosa tus historias y anecdotas me sacan un ratito de mi mundo, gracias por escribir!