Ya regreso, voy a almorzar.
¿A quién no se le antoja un relax a la hora del almuerzo? Pues a todo el mundo, yo no creo que sea la única persona que se va a almorzar y regresa una hora después de que se culminó la hora del almuerzo (en el trabajo generalmente es de 12:30 a 1:30pm) súper relajada y con el dulce entre los dientes, sudada y con cara de travesura.
Pues si aún no se han escapado de algún lugar, sea trabajo, su casa, una reunión, una conferencia entre otras que se me pueden ocurrir, ¡¿qué están esperandoooooo?! La verdad es que no les voy a durar toda la vida jaja.
Es la excitación del momento, la lujuria que te llama, un hombre divino que te sonsaca (o mujer, mira que son perversas jaja) y no puedes negarte porque tu instinto animal no te lo permite. Pues anda y cómete ese postre que el dulce antes de la comida no cae mal!((burbuja de pensamiento) eso no es lo que dice mi abuelita))
La verdad es que en esta ciudad tan estresada, con gente tan amargada en las calles, viviendo como se vive, no veo qué hay de malo en salirse un momento de la rutina para poder gozar en el cuarto de un hotel, en tu casa o en la de él, en un lugar a unas tres o cuatro cervezas de ahí, en el piso o en la cama... ¡donde sea! pero tienen que despejar la mente, ser creativos y no perderse de la emoción pues en las colas también se goza, sino que lo diga el carro que va a mi lado tocando corneta y gritando como loco, acelerado a punto del infarto, envidiando que vamos disfrutando y el anda engorilado.
¡Hasta la próxima!
“Sólo existen dos cosas importantes en la vida. La primera es el sexo y la segunda no me acuerdo” Woody Allen.







