Cuando me como tu bombón

En esta semana donde la testosterona y las feromonas se van a lo oscurito a ponerse sabrocitos, en Papaya hemos decidido rendirle tributo escrito al arte de “comerse el bombón”
Para quien es consecuente conmigo saben que ya he escrito sobre como comérsela a ella y como queremos que nos coman, si no lo sabían les invito a que lean esas piezas didácticas. Como todo ya está dicho hoy que me pondré comelón de la manera más visceral y como venga saliendo. La espontaneidad en esto del sexo es crucial.
Cuando me como tu bombón…
Cuando me como tu bombón arranco el envoltorio como un desesperado
Cuando me como tu bombón con la boca hecha agua redescubrimos Atlantis entre tus piernas
Cuando me como tu bombón el tiempo solo se cuenta en contracciones
Cuando me como tu bombón te reto a que no llegues tan rápido
Cuando me como tu bombón lo hago para que la música te suene en 3D
Cuando me como tu bombón veo que te pierdes en otra dimensión y hasta me da envidia
Cuando me como tu bombón lo asecho como el león a su presa
Cuando me como tu bombón el calor que emanas es la chispa de la vida
Cuando me como tu bombón espero verlo bien cuidado y presentable
Cuando me como tu bombón sé que se avecina un tsunami
Cuando me como tu bombón también me lo como con las manos
Cuando me como tu bombón contengo el aire y nado hasta el fondo
Cuando me como tu bombón nunca me empalago, siempre quiero más
Cuando me como tu bombón no podemos ver a los vecinos a la cara al día siguiente por tus gritos
Cuando me como tu bombón en la ducha te ves imponente como el Salto Ángel
Cuando me como tu bombón me mata que te voltees y me pides que siga
Cuando me como tu bombón y tú el mío el significado del Yin Yang es una pendejada
Cuando me como tu bombón casi es bueno el reguetón
Cuando me como tu bombón el “te amo” es el último botón
*(Siéntanse libres de twittear la frase que más les haya gustado, al final solo están ahí para eso)







