Lo que ellas dicen que queremos

“Mientras ella me besaba detrás de las rodillas y me acariciaba con pétalos de rosa yo no dejaba de preguntarme… ¿Cuándo me lo irá a mamar?”

Cabeza 1

Creo que hablo por todos cuando digo, en nombre de todo mi género,  que estoy cansado de enterarme que hay artículos tipo “Vuelve loco a tu hombre” o “10 trucos para enloquecerlo en la cama” y terminan siendo datos de una mujer que ve mucho Grey’s Anathomy y parece que su experiencia sexual no va más allá de una escena softcore de The Film Zone.

En todo caso son consejos para enamorar a hombres rosados que no existen (y si existen pues que pena por ellos y aquellas que los cogen). También vale acotar que hay mujeres que saben a la perfección darnos lo que queremos y como convencer a las de su género de mejorar para nosotros (Ejemplo: mis amigas colegas de La Papaya).

A continuación uniremos cabezas y hablaremos de lo que ellas dicen que queremos y lo que EN VERDAD queremos nosotros.

Cabeza 1 (Ellas dicen)

Sorpréndelo con ropa sexy: Vístete de manera atrevida, un conjuntico de color sugerente con ligueros y medias, hay muchas tiendas en la ciudad y tiendas virtuales donde comprar de manera discreta.

Cabeza 2

Si, en efecto nunca es suficiente la ropa sexy, de hecho ojalá y toda su ropa interior fuera escogida por una productora de películas para adultos. Bajar un pantalón o subir una falda y encontrarse con un gatico de ojos japoneses o una patillita con sonrisa y corazones no es precisamente el mejor letrero que te grita “CÓGEME”.

Otro asunto importante a considerar a la hora de disfrazarse de pornstars (Dios las bendiga) es meterse un poco o del todo en personaje. Lo pongo así: Si te gastas un dineral en un súper “custome” pero sales del baño con pena o simplemente te echas en la cama con actitud de “vaca muerta” perdiste tus reales.

¿Consejo? Pídele a tu chico que te muestre a su artista porno preferida, aprende sus movimientos, sus técnicas y juega a imitarla -al final todo esto tiene que ser un gran juego-. Nosotros no queremos ponerles videos XXX y decirles “¿Ves? Así es como quiero que te comportes” entendemos que puede ser pesado y ofensivo (pero claro que queremos que sean nuestras putas devoradoras). Ojo, no es que no queremos que vean porno con nosotros, yo no he dicho eso.

Cabeza 1 (Ellas dicen)

Usa un lenguaje travieso: Cuando estén en un momento bastante “candente” en la cama, no teman en decirle al oído de su enamorado palabras sensuales y pícaras, eso lo volverá loco.

Cabeza 2

Definitivamente el “Dirty Talk” es un arte, no se nace aprendido con este talento, y las primeras veces o la primera vez que lo aplicas con alguien en específico –sobre todo si no hay confianza- puede que no suene de lo más natural, pero la práctica hace al maestro.

Cuando hablen de nuestro instrumento háganlo con frescura y no tengan miedo de referirse a él con las palabras más sucias. Nada peor que hablen de tus genitales como si fuera un urólogo quien te lo está halagando “Oh me encanta tu glande y tus testículos tienen una caída adecuada” no lo hagan chicas.

“Soy tu puta, me coges demasiado duro, que rico papi (aunque nunca digas papi, en la cama todo vale) acábame toda, rómpeme en cuatro…” son solo la punta del iceberg de obscenidades que ustedes saben que tienen por dentro y solo a veces nos muestran. Rómpannos este Titanic en dos con su lengua sucia jaja. Y tranquilas que no nos vamos a ofender… a menos que abran la boca para gritarnos lo pequeños que somos. Un poco de sentido común por favor.

Cabeza 1 (Ellas dicen)

Acarícialo: prepárales un masaje sensual, con aceites y velas y una música suave. Recorre todo su cuerpo con tus manos y solo cuando lo veas muy excitado acércate poco a poco a su pen…

 Cabeza 2

¡Mátenme por favor! Es verdad que a todos nos gusta un buen masaje para relajarnos y sentirnos bien, pero para el momento del sexo y sus previos el hombre, los únicos masajes que quiere son aquellos que salen en los currículos de las damas de compañía.

Y cualquier contacto que no desemboque eventualmente en el pene termina (y empieza) por aburrirnos.

Como ya dije, no tenemos nada en contra de los masajes, solo úsenlo para después del desastre entre sábanas, entre round y round. Recuerden que el pene es ególatra como él solo y quiere toda tu atención puesta en él.

Cabeza 1 (Ellas dicen)

Habla de tus fantasías: Dile a tu pareja todo lo que quieres hacer con él, invítalo a cambiar de escenario, y probar cosas distintas.

Cabeza 2

…Y aquí es cuando cerramos la Cosmopolitan y se la ponemos al perro para que haga sus necesidades. Fantasías todos tenemos y tiene que ser un sobreentendido que entre los dos las van a discutir e intentar (las que estén al alcance).

Otro consejo, si crees que el cambio de locaciones hacen al sexo mejor y ese es tu único recurso, piénsalo mejor, porque si eres aburrida en la cama, eres aburrida en la playa con los sexos empanizados, eres aburrida en un callejón con todo y riesgo que te agarre la policía y eres aburrida en el piso de la cocina. La locación es solo escenografía si no se acompaña de un gran performance, son los actores los que convierten a la obra en algo creíble y aplaudible.

Haz que se le pare y hasta te aplauda de pie.

@RodrigoLasarte

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