Encender las luces te puede encender a ti
Dejar las luces encendidas te ayuda a excitarte más rápido, llegar al clímax más fácil y sentirte como una fiera en la cama. El 50% del cerebro actúa procesando la visión. Como estás programada para responder a estímulos visuales, ver lo que sucede es crucial para excitarte.
Tu mente procesa la imagen y la envía a la estación de mando del placer. Eso te hace liberar dopamina, y tu deseo crece. Tener sexo en la oscuridad aumenta la posibilidad de que tu mente divague. Pierdes el foco visual y te distraes fácilmente. Evita que eso ocurra manteniendo tus ojos enfocados en las cosas que encuentras más sexy de tu pareja y en la forma en que te acaricia. Verlo todo te conecta con lo que está sucediendo.
Así que ilumina la habitación con lámparas y no con la luz del techo para que el ambiente se sienta más sexy.







